Abril 2018
La palabra inefable nos indica que hay realidad más allá de nuestros pensamientos o creencias.
Lo inefable no cabe en la simplificación del concepto y, sin embargo, podemos saber de él y abismarnos en esa hondura que podemos experimentar y es fuente de sabiduría, aunque de difícil interpretación cuando se vive aturdido por las palabras.
Hay otras palabras que indican la lejanía momentánea de los humanos de la sabiduría como, por ejemplo, la ignorancia, la ira y la avidez. Algunas personas, desde su situación de poder y de liderazgo intelectual y moral, pero víctimas de su ignorancia, llegan a afirmar que estas palabras indican la realidad de la naturaleza humana. Es cierto que la persistencia en la ignorancia es tan frecuente que pareciera ser cierta esa afirmación, especialmente cuando se llega a situaciones tan absurdas y peligrosas como la que se observa en torno a lo que llamamos cambio climático en donde vemos que, lo que se sabe porque se constata, se debate con los que sólo creen y opinan, los portavoces de la avidez.
Esta situación de ignorancia se pretende resolver con una sofisticada forma de violencia que es la desinformación controlada mediante el apoderamiento de las principales fuentes de información y de conocimiento…, lo que es manifestación de la ira del poderoso que no admite réplica a su comportamiento ni a sus intereses.
La presión actual para que se desconozca la realidad es tal que tradicionales formas de liberación de la ignorancia las vemos convertidas en sencillas formas de alcanzar el bienestar personal con gotas de compasión que calman las conciencias de los que las practican. Eso, y visitas guiadas a la Naturaleza, dan como resultado una sociedad más antropocéntrica y, por tanto, de seres convencidos de que el Planeta está a su servicio y se trata de encontrar la forma de domesticarlo pretendiendo evitar que se manifiesten las consecuencias de nuestro desatino.
Es imprescindible salir de ese malsano círculo, es imprescindible no caer en el error de posicionarse frente a ello tomando una postura contraria... No se trata de estar por más tiempo en contra de algo, ahora es el momento de liberarnos de la ignorancia y de lo que ella produce y desarrollar la inspiradora conducta del que no hace de sí la razón de su existencia.