Mayo 2018
¿A qué llamamos realidad? ¿Lo tangible es material? ¿Existe la materia?
Realidad, materia o existencia son conceptos expresados con palabras que nos indican la veracidad de lo dicho o, al menos, la aceptación que de ellas tenemos como expresión de aspectos de ese conjunto que entendemos y percibimos como cierto.
Hemos convertido la realidad en nuestra idea de las cosas; confundimos la realidad con nuestras creencias; y esa realidad realizada en nuestra mente y en la cultura que nos muestra lo que es real, cómo y por qué, es la que tomamos como referencia para elegir qué hacer y cómo queremos vivir.
Tras unos milenios pensando y pensándonos simplificadamente como seres partícipes de un universo de cosas con existencia real e independiente que actúan según leyes conocidas, o buscadas con ahínco, y condicionando nuestras capacidades potenciales con ideas derivadas de esa forma de pensar, hemos llegado al siglo XXI.
Ahora que el mecanicismo y el reduccionismo no nos sirven como sistema de referencia; ahora que experimentamos que el Planeta pone ante nosotros la falta de coincidencia de nuestra idea de las cosas con el acontecer de la vida que ha evolucionado hasta lo que ahora llamamos complejidad, misteriosa complejidad orgánica, interdependiente e infinitamente diversa en su manifestación, empezamos a considerar la necesidad de saber frente a conocer. Empezamos a darnos cuenta de que la complejidad se autorregula y de que esa complejidad es sensible a las acciones que en su seno se ejecutan. La biodiversidad es la manifestación más clara de cómo la interacción hace posible la manifestación de cada forma del conjunto.
La forma que estamos contribuyendo a que manifieste el conjunto hace inviable el futuro al que nuestra cultura aspira. Hubert Reeves, el prestigioso astrofísico, en una entrevista que nos concedió, dijo “sería conveniente reflexionar sobre el porqué de nuestro cerebro, de nuestra conciencia, porque no parece que tenga sentido su existencia si con él favorecemos nuestra propia extinción”.