Julio 2018
¿Qué supone decir que los sistemas complejos se autorregulan? Si pensamos lógicamente, dado que los humanos regulamos aquello que hacemos funcionar con el fin de conseguir un objetivo, podría deducirse que toda regulación tiene un objetivo.
Si aplicamos ese razonamiento a la Vida, que esencialmente es la manifestación de lo complejo, y decimos que se autorregula, sería tanto como decir que la Vida persigue un fin, algo que no estamos en posición ni de afirmar ni de negar.
Lo que sí sabemos es que el Planeta en su conjunto reacciona espontáneamente y se ha adaptado a las distintas circunstancias que han acontecido en sus miles de millones de años de existencia.
En ese tiempo, el acontecer ha sido una singularidad en todo el Universo conocido y, si bien no podemos decir ni saber cuál es el sentido de ello, tampoco podemos negar la evidencia de la complejidad de lo que aquí se manifiesta.
Es tal la cantidad de variables, y tantas las desconocidas, que, pretender actuar por motivaciones simples como las lógicas con la esperanza de que lograremos el dominio de la Vida y convirtamos la Tierra, como parece que pretendemos, en la fuente del sustento de nuestra especie, es más bien expresión del empobrecido pensamiento narcisista que manifestación de inteligencia.
Más allá de la instrumentalización de cualquier cosa, que es lo que en nuestra cultura parece tener sentido, pudiera ser que nuestra especie evolucione y alcance un pensamiento que se acomode a lo complejo y lo goce.En la tendencia natural de lo vivo a adaptarse, la resiliencia, cuando los humanos le incorporamos la conclusión que surge de una simplificada versión de la realidad, podemos hacer patente lo que el economista y filósofo inglés William S. Jevons advirtió, “a medida que el perfeccionamiento tecnológico aumenta la eficiencia con la que se usa un recurso, aumenta el consumo de dicho recurso en lugar de disminuir”.
Hace unos días, el científico del CSIC Aurelio Tobías nos lo hacía ver con el ejemplo del uso de aire acondicionado. “El cambio climático -nos decía- ha propiciado inusuales aumentos de temperatura; para adaptarnos a esa nueva situación hemos optado por el uso desmedido de aire acondicionado. Una forma de adaptación que propicia el aumento del problema que no queremos padecer, el cambio climático”.
La situación alterada del sistema necesita un cambio de consciencia que haga posible el paso evolutivo que parece requerir este proceso que vivimos en el Planeta, proceso del que no podemos aislarnos para que sea analizado, más bien, parece necesario disponernos a que en nuestra consciencia acontezca aquello que dijo San Juan de la Cruz “sin saber sabiendo, toda ciencia trascendiendo”.