La diferencia entre saber y conocer de Alejandro Togores
Hay personas que enseñan o informan de lo que conocen; otras, en cambio, enseñan lo que saben.
El que conoce tiene unos principios sólidos como base y unas leyes derivadas de ellos como referencia que obligan; lo obligan a sí mismo y obliga a todo el que tenga el propósito de ser recto.
Aunque la pretensión es que los fundamentos y sus leyes sean universalmente aceptadas, mientras se logra ese objetivo, en el ámbito de influencia del líder cuyos principios y valores se enseñan, todo se aplica sin fisuras y se expía la culpa de las infracciones con la aplicación de la ley que indica el cómo la culpa será perdonada.
Los que saben, inesperadamente para los que sólo conocen, manifiestan una gran diferencia en su proceder; habiendo experimentado y comprendido profundamente, no tienen rigidez y, aunque rigurosos, son flexibles y a nadie exigen pues saben tanto de la inútil compulsión del que actúa sin saber como de las razones por las que no todos saben y comprenden en su existir.
Los que saben crean a su alrededor un ámbito que propicia el espontáneo entusiasmo por la armonía y la paz. Ante el sabio nadie se siente exigido y, al experimentar esa libertad, espontáneamente surge la conciencia de la propia potencialidad, la capacidad que todos tenemos de saber de la realidad más allá de creencias y de fundamentalismos.
Un hombre llamado Hui Neng, hace mucho tiempo lo expresó sencillamente así: “Conocer es una forma ilusoria de pensar y no saber es una forma de insensibilidad”.
Alejandro Togores