Marzo 2019
Interpretando la información
Los simios, en su evolución, pasaron a ver con ojos situados en su frente y a tener la capacidad de diferenciar tantos matices de color como permite el tener los tres tipos de conos que hacen llegar al cerebro información del rojo, del verde y del azul.
Esas modificaciones acontecidas permitió a aquellos mamíferos moverse ágilmente entre los árboles hasta sus copas por la precisión espacial que su nueva visión estereoscópica les posibilitaba; también supuso para su alimentación poder reconocer el color que informaba del grado de madurez requerido de lo que iba a ser ingerido.
Se había logrado, una vez más, interpretar las formas de manera adecuada y, con ello, la aparición de nuevas formas que requerían a su vez ser adecuadamente interpretadas.
Por ejemplo, aquí en las Islas Canarias, en el Parque Nacional del Teide, se abandonó el pastoreo que desde la época prehispánica se venía practicando; en los retamales, el resultado fue unas plantas más leñosas y con unos verdes menos brillantes, ya las cabras no venían hasta estas alturas por lo que su ramoneo ya no favorecía brotes siempre renovados.
Empezó desde entonces a acumularse detritus de las retamas. Los detritus, esa nueva forma que apareció, la información que eso supuso, fue percibida e interpretada por una variedad de escarabajos, la Pimelia radula ascendens, los que, en su calidad de detritívoros, empezaron a colaborar en el equilibrio dinámico del Parque.
La espontaneidad de ese proceso de lo viviente, la aparición de formas, la capacidad de interpretar adecuadamente la información que son esas nuevas formas, la comunicación de ello y la colaboración que supone una actividad adecuada para la continuidad del proceso evolutivo característico de este Planeta, con los humanos parece que se ha distorsionado con la autoconciencia.
Saber por qué está ocurriendo esto parece que debería ser de interés para la Humanidad dado que nuestra falta de coherencia con la Vida indica que se producirá un cambio, cada día más constatable, que nos hará inviables o, al menos, con nuestra forma actual de vivir; si siguiéramos siendo viables, lo seríamos tras pasar de manera abrupta y dolorosa a una nueva forma de pensar, sentir y actuar en adecuada relación con el conjunto.
La posibilidad de esa modificación en nuestra forma de comprensión de manera que sepamos de la vida -por tanto, de nosotros, en el ser tal de lo que es- es nuestro paso evolutivo en el que, al dejar lo ilusorio como referencia, alcanzaremos el sentido de la autoconsciencia.
La capacidad de previsión es una característica de la inteligencia, siendo inteligentes por qué no atenderla. Por qué no reconocer lo agotado de nuestro sistema referencial y buscar otro.
Siempre la posibilidad de comprender ha estado ahí y seres que lo han realizado, también.